Mirando atrás, guardando las espaldas de los demás sin pedir nada a cambio. Saber que estuviste ahí cuando lo necesité, y cuando no, también, gran apoyo, una gran ayuda, una gran persona, que pocas veces tienes la suerte de llegar a conocer en esta vida que nos toca, nos une y nos separa (aunque no queramos). Tuvimos épocas de hablar, hasta muy entrada la noche, otras de más distancia, que estaba ahí, pero no se hacía mucho de rogar, porque, creo que ambos sabíamos que no era muy significativa, se rompía a la mínima que cualquiera de los dos quisiera.
Puede que yo al principio no cuidara bien la amistad, que muchas veces no prestara atención a lo que tú sentías o lo que quisieras decir. Por suerte, el tiempo cambia, y mucho (míranos ahora) a las personas, sobre todo a mí.
Etapas nuevas empiezan ahora, muchas ganas de saber cómo irá esto, siempre contigo, hasta el final, porque demasiado nunca es suficiente,¿ no? No hace falta decir cuánto te aprecio, y lo que te quiero, porque creo que es evidente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario