lunes, 20 de diciembre de 2010

 Falsas esperanzas, crees que tienes algo a lo que verdaderamente puedes agarrarte, alguien quien te preste su apoyo cuando lo necesites. Crees que está ahí, hasta que un día se va sin dar explicación alguna, porque se tuercen las cosas, o simplemente se han cansado ya de ti, quién sabe por qué. Si alguna vez pensaste que todo sería tan sencillo como confiar en alguien a la primera de cambio te equivocas. Alguien me dice por ahí, “hey, que es ley de vida”, ya chica, es ley de vida, pero nadie puede jugar con una persona por el mero interés de conseguir un admirador, no un amigo, un puto admirador.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Before you go.




Contemplando a las estrellas desde una carretera paralela al mar, mirando hacia arriba, en perpendicular con la vía láctea, inmenso universo, del cual conocemos una mínima parte, en la que tú estás. Miles de cosas me pasan por la cabeza en ese instante, me consumo en mis pensamientos, me hundo en mi cabeza bajo el cielo estrellado, que nos cubre. El mar de fondo, ruge contra las rocas del acantilado, viento que revuelve el pelo, confunde olores, colores apagados en la noche, eterna para algunos.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Me falta tiempo para demostrarte cuanto te quiero, me faltan horas en el reloj, me faltan días en el calendario, me faltan meses en un año, me faltan años en mi vida para que lo tengas todo claro. Me falta el aire para respirar y pensar con claridad, me faltan las ganas, me falta todo, me faltas tú. Antes era todo tan genial, tan fantástico que no quería que los días se acabaran, las horas pasan con prisa cuando estoy a tu lado, y eso, eso es horrible. No quiero saber lo que va  a pasar de ahora en adelante pero no quiero verte, por ahora, no, no sabría que decirte no tengo palabras para expresar como me siento, quiero lo mejor para ti pero no sé si esto es lo correcto. Disfruta, el tiempo vuela, pero solo en una dirección, hacia delante. . Te quiero, te quiero muchísimo, no te lo imaginas.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El reloj de la cocina marcaba las dos de la madrugada. No podía dormir, cogió un vaso de agua y se apoyo en la pared. Estaba fría, al contrario que el asfalto de la calle. El pelo largo caía sobre su espalda, desnuda. La luz, naranja artificial, típica de las farolas, se posaba rayada por las persianas semi-bajdas en la puerta de la nevera. Dio un sorbo al vaso, encendió un cigarro. Pensó,  que ya que no podía dormir, escribiría, algo, cualquier cosa para que el tiempo pasara más rápido.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Maniatada al dolor, sin poder escapar de los sábados lluviosos de noviembre, pescando tus besos desde el cristal de la ventana empapado, imaginando susurros, con los brazos abiertos para abarcar tus sonrisas. Sientes que tu cabeza explota, buscas el bote de las pastillas, que acabaste ayer, jueves. Queriendo besar la luna desde el banco, imaginación que vuela lejos, aprendiendo a preguntar sin miedo las dudas que te recorren.
He de decir que en este texto he tenido un poco de ayuda de una amiga, gracias Paula, me encanta.

Siéntate al sol. Hace frio. Claro, todo el mundo sabe que el sol de diciembre no calienta. Pero sigue ahí, quieta sin moverse, sin darse cuenta de que es el día más frio de su puta vida. Tonta, eres tonta. Poco a poco se congela, las lagrimas se convierten en escharcha que queda sobre sus mejillas. Pero sigue ahí. ¿Por qué? Quizás… Porque la luz es bonita, porque le gusta ese lugar, o porque le da la gana. Se va enfriando todo, poco, muy poco a poco. Suave, más suave. La luz se va, el sol se esconde, aunque no calienta. No volviste a sentir placer, a lo mejor felicidad. Todo eso se quedo atrás, con el sol que da calidez, pero no calor.