sábado, 20 de noviembre de 2010

Maniatada al dolor, sin poder escapar de los sábados lluviosos de noviembre, pescando tus besos desde el cristal de la ventana empapado, imaginando susurros, con los brazos abiertos para abarcar tus sonrisas. Sientes que tu cabeza explota, buscas el bote de las pastillas, que acabaste ayer, jueves. Queriendo besar la luna desde el banco, imaginación que vuela lejos, aprendiendo a preguntar sin miedo las dudas que te recorren.
He de decir que en este texto he tenido un poco de ayuda de una amiga, gracias Paula, me encanta.


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